⏰ Paso a Paso (El secreto está en tostar la avena)
Tostar la Avena: Este es el paso clave. Pon los copos de avena en una sartén grande a fuego medio. Ve removiendo constantemente durante 4-5 minutos hasta que empiecen a oler a nuez y cojan un ligero color dorado. Cuidado que no se quemen. Retira a un bol grande.
Añadir Secos: Añade la harina de almendra y la pizca de sal al bol con la avena tostada y mezcla.
Derretir "la magia": En un bol apto para microondas, pon el chocolate negro troceado, la crema de cacahuete y la miel (o sirope). Calienta en intervalos de 30 segundos a media potencia, removiendo entre cada intervalo, hasta que tengas una mezcla homogénea y brillante.
Combinar: Vierte la mezcla de chocolate derretido sobre el bol de los ingredientes secos (avena y almendra). Remueve muy bien con una espátula hasta que no quede ni un copo de avena seco.
Preparar el Molde: Forra un molde rectangular (tipo 20x10cm o uno cuadrado pequeño) con papel de horno, dejando que sobresalga por los lados.
Compactar (¡Importante!): Vierte la mezcla pegajosa en el molde. Usa la parte trasera de una cuchara o la espátula (mojada en agua para que no se pegue) para compactar y presionar la mezcla muy, muy fuerte contra el fondo. Queremos una base densa.
Decorar (Opcional): Si quieres, puedes derretir el chocolate extra y la cucharada de crema de cacahuete y hacer hilos por encima.
Enfriar: Refrigera en la nevera un mínimo de 30-45 minutos, o hasta que esté completamente firme.
Cortar: Saca el bloque del molde tirando del papel de horno y córtalo en barritas con un cuchillo afilado.